hueso húmero 51
  ANÍBAL QUIJANO / Reabrir cuestiones que parecían resueltas. Una conversación con Aníbal Quijano
MIRKO LAUER / Poemas
ANTONIO JOSÉ PONTE / De este lado del muro
VICTORIA GUERRERO / Poemas
ANDRÉS POSADA / La proyección de la nueva música en América Latina: globalización y periferia
MÓNICA BELEVAN / Poema
FRANCESCA DENEGRI / Testimonio y subalternidad en India y en América Latina
GRACE PALEY / Adiós y buena suerte
ALICIA DEL ÁGUILA / Poemas
CAROLINA ORTIZ FERNÁNDEZ / Poesía "indígena" contemporánea y gestión cultural

En la Masmédula
JORGE CARRIÓN / La tradición nómada: ¿silenciada?
JULIO ORTEGA / Bitácora
PABLO QUINTANILLA / La movida filosófica en Latinoamérica y el Perú
ANTONIO JOSÉ PONTE / La viga maestra, el Tiempo
ROLAND BARTHES / La utopía
MARLON MENDOZA / Menos power, menos point: el Power Point
CARTAS DE VANGUARDISTAS A NICANOR DE LA FUENTE


Libros
JOSÉ IGNACIO LÓPEZ SORIA / De poetas y filósofos. A propósito de un poemario (Mazzotti) y un filosofario (Rizo-Patrón)
FIDEL TUBINO / Sobre Adiós a Mariátegui
ALBERTO VERGARA PANIAGUA / El movimiento indigenista en América Latina
CARLOS LÓPEZ DEGREGORI / Permitan hablar al viento: Hacia el final de Pablo Guevara
ALBERTO VALDIVIA BASELLI / ¿Es la muerte, acaso, una palabra?





YUYACHKANI: EL ARTE DE LA PRESENCIA / Peter Elmore

Con 35 años de existencia, que celebra a través de una temporada retrospectiva, Yuyachkani, es el colectivo teatral peruano de más larga vida y mayor aliento. De agosto a diciembre del 2006, el grupo presenta en sendos meses los trabajos -en todos los casos, se trata de espectáculos teatrales; no en todos, de obras- estrenados durante el nuevo siglo: Antígona, Santiago, Vitrinas para un museo de la memoria y Sin título. A estos montajes recientes se une la reposición de Los músicos ambulantes, que es la obra más conocida y difundida del grupo.

Yuyachkani sigue vigente y presente muchos años después de la desaparición tanto del circuito cultural alternativo como de la corriente política -la "nueva izquierda"- en los cuales participó, con pasión, en las décadas del 70 y 80. No es que se haya extinguido del todo el llamado "teatro popular", pero es evidente que los términos del debate y de la práctica teatrales son muy distintos a los que prevalecían a mediados de los 80, cuando estaba en su apogeo el Movimiento de Teatro Independiente (su sigla, festiva y rebelde, era MOTIN) que agrupó a decenas de grupos peruanos. En la producción teatral se impuso el modelo del grupo -que suponía una comunidad políticamente comprometida y estéticamente radical- a la noción de compañía, que exige tanto una estructura empresarial como la adhesión a las obras de un canon culturalmente prestigioso o probadamente comercial. El ethos anticapitalista y el cuestionamiento al orden jerárquico (acaso de filiación más romántica que marxista, a pesar de lo que se solía creer) sirvieron de justificación y sustento, no siempre de manera explícita, a la opción por el teatro de grupo y por el método de la creación colectiva. Los márgenes eran amplios, y en ellos cabían con comodidad desde el Cuatrotablas de Oye hasta el Yuyachkani de Puño de cobre. No solo la relación con Eugenio Barba y el Odin Theatret aproxima los tramos iniciales de ambos grupos. Una coincidencia mayor radica, precisamente, en la afirmación creativa de un modo de hacer teatro que privilegiaba la inserción en el momento histórico y la participación intensa de los actores en la elaboración del texto dramático. Aun así, las diferencias se dejaban notar ya desde temprano. En el caso de Yuyachkani, fue muy cercana la relación con los sindicatos, los barrios y las comunidades campesinas que estaban en el área de influencia de la izquierda radical y 'clasista' -ese adjetivo que, en el dialecto político de los años 70, servía para deslindarse tanto de los pro-moscovitas como de los partidarios de las reformas emprendidas por el gobierno militar de Juan Velasco Alvarado.